El tiempo no se recupera.Así distraído y ecuánime avanzas mientras caminas por la calle y te cruzas con una pareja de ancianos que pasean observando la tarde de otoño con su perro como excusa para andar y andar.Te das la vuelta y miras los coches aparcados a los extremos de la carretera, y te quitas del medio para que no te atropelle justo el que cruzó la esquina de la calle para avanzar a dónde no tienes ni idea.
Entonces empiezas a caminar mientras que las nubes tapan la luna llena que podría iluminar la noche, pero no, y avanzas mirando al frente con las farolas lúgubres que conducen tus pasos perdidos.Empiezas a pensar, y pensar, y pensar mientras caminas, y piensas, y llegas a la conclusión de que el tiempo no se recupera.No.El tiempo no se recupera, es entonces, cuándo te preguntas que demonios haces leyendo esta entrada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario