Cierro la persiana.Fumo.El humo se disipa rápido, tan rápido
cómo pasa el tiempo, y la cuestión es ser o no ser, en un mundo una vida más.Si
mañana seré fui, cómo ayer ya fui y seré.Dejarse influenciar por los rayos de
luz que entran entre las persianas, aire contaminado, en un mundo depravado.
Fumo, enciendo mi cigarro cómo si fuera único.Dedico tiempo a
la imaginación, abro mi mente, abro el mundo,
mi propio mundo, el corazón llama y pide protagonismo en este
cuento.Reflexiono el momento, abro la persiana, salgo tras la ventana y salto
al aire, juego con el tiempo, recuerdo mil momentos, sueño con tener otros mil
recuerdos.Fumo, paro un momento, mi mente pide un descanso, mi cama pide que
estés en mi regazo, otra vez, otro día.Hoy tal vez, mañana ojalá.
Se acaba el cigarrillo tan rápido avanza como la vida.El
humo se disipa con rapidez.El reloj somos nosotros, disfrazados del tiempo.Y el
tiempo que pasa, no se cuentan en segundos, se cuentan en latidos; todos esos
latidos que no laten contigo, junto a ti y por ti, no tienen sentido.Fumo,
duermo; soy, en un mundo, que tal vez, será.



