Si bien, a estas alturas de diciembre ya, toca reflexionar.¿Qué si todos los años son diferentes?, siempre toca pensar y discernir en lo mismo; este año hemos des-conocido a muchas personas y puede que el balance no sea favorable en muchos aspectos o no salir satisfechos de lo vivido en unos doce meses plagado de incertidumbres y nostalgias.
Y es que, después de todo lo que podamos pensar, nuestra vida no nos pertenece, no; podemos tener la seguridad o certeza de que haremos algo, de que va a ocurrir y de pronto el día da un vuelco inesperado por una acción de otra vida cualquiera, rozando una minúscula parte de la nuestra, elegiendo así el rumbo a seguir.La libertad es una cántica necia de nuestra realidad, tan sólo somos libres de pensar y hacer, no de vivir; vivir es hacer a ciegas lo que creíamos ver.