Escribo tal y como soy, me lees tal y como fui.

Escribo tal y como soy, me lees tal y como fui.
Escribo tal y como soy, me lees tal y como fui.

martes, 4 de octubre de 2016

Sin sentido*!

Ando buscando la silueta de tu cadáver por las sombras de mi incertidumbre,  coleccionando los recuerdos que saben a la dulce nostalgia, cómo el café oscuro sin azúcar que nos tomábamos las mañanas de otoño; como ese beso de despedida el pasado invierno en la estación de tren, sin siquiera saberlo; como las notas de tu desamor guardadas en el cajón del pasado, que he dejado entreabierto.


Llegará el día en el que puedas arrancarte las costras de las heridas, pero seré yo quién se quede con las marcas, asimilando que las esquinas de tu mente me han llevado al círculo de tu pasado despertando todos mis demonios; ha llegado el día en el que has callado a todos los poetas, en el que es imposible aprender, porque ha sido mejor fracasar contigo que acertar con cualquiera, y han pasado los días, los días y los días en los que pones más explicaciones de las que caben. 

Y qué sabré yo al hablar de desamor, qué sabré de ti, o de tu piel, incluso de tus labios, si todo lo que escribo antes del bésame no tiene sentido.

Bésame.