Escribo tal y como soy, me lees tal y como fui.

Escribo tal y como soy, me lees tal y como fui.
Escribo tal y como soy, me lees tal y como fui.

lunes, 12 de agosto de 2013

Destino*!

Querido destino:
Me refiero a ti sin creer siquiera en tu existencia, mis disculpas por tanta insensatez pero no me va eso de creer que las cosas están escritas y han de pasar porque así se esperaba.Soy más del contrario, cada ser lleva las riendas de su destino a consecuencia de sus pensamientos y actos.

Pero, ¿por qué te escribo?; te preguntarás.Te escribo porque necesitaba hablar con nadie y contarle que estoy hecho de sueños y me descompongo lentamente mientras la sociedad me clava estacadas en la espalda y me secuestran algunos de estos sueños.Pero, ¿por qué te cuento esto?; sangro palabras de ira en canales de percusión aburridos.Hoy dejaré de lamentar mi existencia y cambiaré mi pensamiento sobre los recuerdos y me sobrepondré a todos ellos, para coger los hilos de ti, mi querido destino, a partir de hoy no te escribiré más, mis disculpas; hoy empiezo a vivir y dejar de esperar que nada venga.

No lo sé*!

El tiempo no se recupera.Así distraído y ecuánime avanzas mientras caminas por la calle y te cruzas con una pareja de ancianos que pasean observando la tarde de otoño con su perro como excusa para andar y andar.Te das la vuelta y miras los coches aparcados a los extremos de la carretera, y te quitas del medio para que no te atropelle justo el que cruzó la esquina de la calle para avanzar a dónde no tienes ni idea.

Entonces empiezas a caminar mientras que las nubes tapan la luna llena que podría iluminar la noche, pero no,  y avanzas mirando al frente con las farolas lúgubres que  conducen tus pasos perdidos.Empiezas a pensar, y pensar, y pensar mientras caminas, y piensas, y llegas a la conclusión de que el tiempo no se recupera.No.El tiempo no se recupera, es entonces, cuándo te preguntas que demonios haces leyendo esta entrada.

martes, 6 de agosto de 2013

Tampoco pero también*!

También en primavera mueren los árboles y en otoño florecen los melancólicos enamorados.También se desenamora el chico que le perjuró amor eterno a la chica que conoció en la estación de tren, donde caían los copos de nieve recién empezado el invierno.También, se recuerda el amor platónico de todos los veranos, que acababan con abrazo de despedida y hasta aquí nos hemos visto.
Tampoco se cumplen las promesas que te hizo el tiempo jurándote que curaría tus heridas provocadas en apuestas amorosas indiscretas.Tampoco puedes asegurar que algo no pasará o, ¿tal vez sí?; tal vez deberíamos dejar de buscar los lamentos escritos en nuestra frente esperando a ser pronunciados.Tampoco puedes hablar contigo en voz alta hasta acabar discutiendo por un pensamiento creado por ti mismo o, ¿tal vez sí?.Tampoco.Pero y si...

domingo, 4 de agosto de 2013

Fin de semana*!

No todos los viernes trece son malos, ni todas las películas de terror dan miedo.Dan miedo las expectativas de futuro que nos vienen encima y sin embargo, no hacemos nada para cambiarlo; tirado ecuánime viendo las manecillas del reloj avanzar hasta repetirse una y otra vez.

No todos lo viernes trece son malos, y un sábado en casa da que pensar; pensar, pensar y pensar.Y entonces llega el domingo con sus sin ganas mañaneras, sus sin ganas tardías y el insomnio nocturno.El insomnio nocturno del domingo, dónde te arrepientes de no haber visto una película de terror el viernes, que creíste haber aprovechado el sábado.

viernes, 2 de agosto de 2013

Me pregunto*!

Noche calurosa de verano, donde las gotas de lluvia arden y la brisa cambia el ánimo que trae tu olor.Noche calurosa de verano, donde el insomnio es mi mejor enemigo.Tu olor, tu piel, tu pelo.Tu pelo.Caminando en este absurdo infinito me guío por el olor de tu pelo que atrae las caricias perdidas de mis manos y que buscan en tus ojos una sonrisa que morder.

Día abrumador de verano, buscando en las palabras un absurdo orden en mi vida.La estabilidad de tus recuerdos me mantienen dormido soñando en despertarte.El vértigo de tu sonrisa me mantiene en el precipicio emocional buscando el tibio escalofrío de tus labios.Buscándote.El tibio escalofrío de tus labios me mantienen así: preguntándome cómo me harán sentir tus noches convirtiéndose en mis mañanas, y eso, el roce de tus labios.