Escribo tal y como soy, me lees tal y como fui.

Escribo tal y como soy, me lees tal y como fui.
Escribo tal y como soy, me lees tal y como fui.

martes, 19 de marzo de 2013

¿Soledad, o no?

Claro que la soledad no viene sola, viene acompañada de desdichas, nostalgias y un sinfín de pensamientos atronadores para nuestra salud emocional.Es lógico que no venga sola, si tras la felicidad, la alegría, la plenitud, siempre viene acompañada la soledad, que más que esperar a que venga sola.

Quizá no sea tan mala, si bien estamos en soledad, querrá decir que obtuvimos felicidad, alegría o plenitud.Quizá sí sea dañina y quiebre el alma, rompa nuestra estabilidad emocional, o nos desdoblemos y discutamos con nuestro propio ser, y tal vez sea necesario para encontrarnos, asumir que somos lo que somos y esconderlo a quién decidamos, o mostrarlo y que se acepte o se desprecie nuestro ser.Entonces bien, ¿soledad o no?.

Quizá y tan sólo quizá, la soledad puede ser una pausa entre nuestra montaña rusa emocional entre felicidad, alegría o plenitud:
 o no.

lunes, 11 de marzo de 2013

Paseo por la libertad

Me hace sentir libre, me acaricia la suave brisa, doy vueltas sobre mí mismo, contemplo el cielo infinito azul marino.Estrellas resquebrajas en el cielo, contemplan nuestra prisión: la sociedad; las pequeñas luces del cielo me observan, se ríen de mí, pequeño ser atrapado en un caos ordenado a placer de unos pocos.Mientras, la brisa incansable acaricia mi alma, la estremece, me hace sentir libre un instante, eriza cada poro de mi piel, que es la corteza de todo lo que somos.Inspiro libertad, expiro frustración y agotamiento.Me llega un suave olor, huele a nostalgia, huele a pura libertad.Creemos tener la vida que deseamos, que hemos forjado poco a poco, cuando realmente, todo lo que hemos obtenido en nuestra vida es: libertad enjaulada.

martes, 5 de marzo de 2013

Miradas cruzadas*!

Quien iba a decir, que tu mirada estaba oculta tras el aire, que amanecería en mí como el sol de la mañana.Me encontró por un instante, sin parpadeo, ni suspiros; por un momento me observó ecuánime, me sonrió.Sólo un momento, dos personas y tres segundos, bastaron para que el mundo se detuviera entre un caos desorbitado, para que un orden aleatorio, seleccionase a dos personas ajenas a sus vidas, fruto de una casualidad inusual.Y quedará en eso, casualidad, quizás destino; lo único cierto es: que mañana amanecerá, de nuevo, y buscaré la luz, en su mirada.