Escribo tal y como soy, me lees tal y como fui.

Escribo tal y como soy, me lees tal y como fui.
Escribo tal y como soy, me lees tal y como fui.

martes, 26 de febrero de 2013

Color: verde marihuana*!

Vive en la superficie de sí misma, aislada del mundo exterior.Con miedo, fría y calculadora.Políticamente incorrecta, agotada de sentimientos protocolarios.Cansada de recorrerse el vacío infinito.Empezaba a adentrarse en su interior: buscaba desconocerse, cerraba sus ojos color café.

Un corazón de hierro, que a medida del tiempo, se fue oxidando por las penas.Apenas sonreía, la melancolía dominaba su vida.Decepción era la definición de días y días, sin más distracción que soñar despierta, buscaba un poco de orden entre tanto caos, entre un desorden sentimental, necesitaba al menos, una pizca de felicidad.

De pronto, el amor apareció, cuándo ya cansada de buscar motivos, se había autoconvencido de que su vida se había convertido en un ciclo.Apareció: un amor que estabilizó una vida caótica, y dió un desorden peculiar.

Empezó a navegar en su interior, buscó conocerse mejor, se adentró y encontró un mar de tranquilidad; la tormenta ya había calmado, y si la había, ya no la hundía, porque tenía el amor, que por fin, la correspondía.

Ésta historia no es más real que una persona, ni menos ficticia que la vida en Marte.

domingo, 24 de febrero de 2013

Léeme*!


Apaga la luz y vámonos, perdámonos entre la oscuridad.Búscame en la soledad, busca el mínimo resplandor de unos ojos, que se pierden entre ninguna parte.Ven, acércate y entremos en debate; no hay más que unos labios cortados, por el frío; ni menos que unos ojos buscando libertad.Vamos, acércate, acabemos un buen principio.De ti, sé: que te pareces mucho a la nostalgia, y a lo que escribo, y a lo que quiero, y al amor de mi vida, y a la vida misma.

La felicidad es nostalgia a plazo fijo.Cierro los ojos para que no me veas; ven, búscame: me encontrarás en la superficie de ti, entre tus dedos, en tu piel, en tus ojos cristalinos, en tu risa, en tu felicidad, en tu nostalgia.He muerto muchas veces, por suerte sigo naciendo constantemente: en cada beso, cada verso.Y cada aliento que me has robado, irónicamente me ha dado vida.Soy yo contigo.Sin ti, no soy, pero sigo siendo.Te he encontrado, pero me has perdido.Vamos, búscame, llevo tiempo aquí perdido a la deriva, he perdido los estribos.Yo ya te he encontrado: te leo.

jueves, 7 de febrero de 2013

Mío, tuyo, el tiempo*!

Alzo la mirada, miro al reloj y lo observo.Inaplacable.Transcurren los segundos, se escapan, se esfuman.Como granos de arena desapareciendo entre nuestros dedos, se disuelven los segundos, miro al reloj y le ruego: vayamos más despacio, por favor; sin embargo, no tiene piedad con nadie.

Voy buscando sombra entre la oscuridad, he dejado de mirar al reloj con intención, de detener el tiempo.Veo envejecer a mi sombra, y a la sombra de los que me rodean.Tengo una forma muy valiente de ser un cobarde.Unos sentimientos que arden, dentro de mí; bien guardados en su sitio, esperando su momento.Pero me aferro a la idea, de que es mejor no pensar; y de pensar que no pienso, termino por pensar.Y caen cuatro gotas, tres árboles, dos hojas, una lágrima.

Y veo una luz, y veo un reloj, y veo pasar el tiempo, y veo envejecer mi sombra.Miro atrás, veo todos los momentos que no volverán, que ahí quedaran; y del tiempo he aprendido, a no esperar...